Versículos Bíblicos

Dos personas estudiando versículos sobre el evangelismo personal

37 Versículos Poderosos Para El Evangelismo Personal

0
Textos Maravillosos de La Biblia Para El Evangelismo Personal Hoy día recordé a un momento en mi vida que marcó un antes y un después...

Árticulos Nuevos

5-caracteristicas-de-la-iglesia-primitiva-segun-la-biblia

5 Caracteristicas de la Iglesia Primitiva En La Biblia

0
La Iglesia Primitiva: Una Iglesia de Oración (Hechos 1:14) Los discípulos se reunían unánimes. Este término, que ocurre once veces en los Hechos, es una...
Figura en manto azul con texto sobre la traducción de un término asociado con María

María: ¿Una Virgen o Una Mujer Joven? ¿Cuál es la traducción...

0
Hoy quiero hablar e intentar explicar uno de los pasajes más importantes y discutidos de toda la Biblia: Me refiero al versículo de Isaías...


Nehemías 1 - Biblia Castilian 2003

Oración de Nehemías sobre Jerusalén

1. Relato de Nehem as, hijo de Jacal as. En el mes de kislev del a o vigésimo, estando yo en la ciudadela de Susa,

2. llegó de Judá Janan, uno de mis hermanos, con algunos hombres, y les pregunté por los jud os, el resto salvado de la cautividad, y por Jerusalén.

3. Y me respondieron: "El resto salvado, los que se han librado de la cautividad, están ahora all en la provincia llenos de aflicción y de afrenta. La muralla de Jerusalén está llena de brechas, y sus puertas están destruidas por el fuego".

4. Al o r estas palabras, me senté y romp a llorar, hice duelo durante algunos d as, ayuné y oré ante el Dios del cielo.

5. Y dije: "¡Ay, Yahveh, Dios del cielo, Dios grande y terrible, que eres fiel a la alianza y a la misericordia para con los que te aman y observan tus mandamientos!

6. Estén atentos tus o dos y abiertos tus ojos para escuchar la oración de tu siervo, la que al presente te dirijo d a y noche ante tu presencia por los israelitas, tus siervos, confesando los pecados que los israelitas hemos cometido contra ti, pues también yo y la casa de mi padre hemos pecado.

7. Hemos obrado muy perversamente contra ti, porque no hemos guardado los mandamientos, los preceptos y las leyes que diste a Moisés, tu siervo.

8. Pero acuérdate de las palabras que mandaste decir a tu siervo Moisés: "Si prevaricáis, yo os dispersaré entre las naciones;

9. pero, si os convert s a m, guardáis mis mandamientos y los ponéis por obra, aun cuando vuestros desterrados estuvieran en el extremo del cielo, de all los reuniré y los traeré al lugar que eleg para morada de mi nombre".

10. Son tus siervos, son tu pueblo, al que has rescatado con tu gran poder y con tu fuerte mano.

11. Ahora, oh Se or, esté atento tu o do a la oración de tu siervo, a la oración de tus siervos, que se complacen en reverenciar tu nombre. Concede a tu siervo que hoy tenga éxito y que halle clemencia ante ese hombre". Yo era entonces copero del rey.