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    2 Crónicas 13 - Biblia Castilian 2003

    Reinado de Abías

    1. El a o dieciocho del rey Jeroboán comenzó Ab as a reinar en Judá.

    2. Reinó tres a os en Jerusalén. Su madre se llamaba Maacá, hija de Uriel, de Guibeá. Hubo guerra entre Ab as y Jeroboán.

    3. Entró en campa a Ab as con un ejército de cuatrocientos mil hombres, guerreros valientes y escogidos, pero Jeroboán se preparó contra él para la lucha con ochocientos mil hombres escogidos, valientes guerreros.

    4. Entonces Ab as se puso sobre el monte Semaráin, que está en la monta a de Efra n, y dijo: "Escuchadme, Jeroboán y todo Israel.

    5. ¿No sabéis que Yahveh, Dios de Israel, dio para siempre el reino de Israel a David, a él y a sus hijos, con un pacto de sal?

    6. Pero Jeroboán, hijo de Nebat, súbdito de Salomón, hijo de David, se alzó en rebeld a contra su se or.

    7. Y se le unieron hombres vanos y perversos, que se hicieron fuertes contra Roboán, hijo de Salomón, porque Roboán era joven y de poco carácter, que no tuvo valor para hacerles frente.

    8. Y ahora vosotros pensáis haceros fuertes frente al reino de Yahveh, que está en manos de los hijos de David, porque vosotros sois una gran muchedumbre y tenéis con vosotros los becerros de oro que os fabricó Jeroboán para que fueran vuestros dioses.

    9. ¿Acaso no habéis expulsado a los sacerdotes de Yahveh, a los hijos de Aarón y a los levitas, y os habéis hecho sacerdotes a la manera de los pueblos de otros pa ses? Cualquiera que llega con un novillo y siete carneros para que lo consagren, se convierte en sacerdote de los que no son dioses.

    10. Pero en cuanto a nosotros, Yahveh es nuestro Dios y no lo hemos abandonado. Hijos de Aarón son los sacerdotes que ofician ante Yahveh, levitas son los que están a su servicio.

    11. Cada ma ana y cada tarde queman holocaustos en honor de Yahveh y ofrecen inciensos aromáticos; disponen los panes de la presencia sobre la mesa limpia y encienden el candelabro de oro y sus lámparas cada tarde. Pues nosotros guardamos las disposiciones de Yahveh, nuestro Dios, a quien vosotros habéis abandonado.

    12. He aqu que con nosotros, a nuestra cabeza, está Dios con sus sacerdotes, y están las trompetas vibrantes para hacerlas resonar contra vosotros. ¡Israelitas, no luchéis contra Yahveh, Dios de vuestros padres, porque no prosperaréis!".

    13. Mientras tanto, Jeroboán hizo que parte de la tropa emboscada diera un rodeo para llegar hasta los de Judá por detrás, de forma que ellos se hallaban frente a Judá y la emboscada detrás de éstos.

    14. Al volver Judá la cabeza, vio que ten an lucha por delante y por detrás. Clamaron entonces a Yahveh, y los sacerdotes tocaron las trompetas.

    15. Los de Judá lanzaron el grito de guerra; y mientras lanzaban el grito de guerra los de Judá, Dios derrotó a Jeroboán y a todo Israel delante de Ab as y de Judá.

    16. Emprendieron la fuga los israelitas ante Judá y Dios los entregó en sus manos.

    17. As, Ab as y su gente les inflingieron una gran derrota, de suerte que cayeron muertos de Israel quinientos mil hombres escogidos.

    18. As fueron humillados los israelitas en aquella ocasión, mientras que los hijos de Judá prevalecieron, porque se hab an apoyado en Yahveh, Dios de sus padres.

    19. Salió Ab as en persecución de Jeroboán y le quitó las ciudades de Betel con sus aldeas, Yesaná con sus aldeas y Efrón con sus aldeas.

    20. Jeroboán no volvió a recuperar su poder o durante los d as de Ab as, sino que Yahveh lo hirió y murió.

    21. En cambio, Ab as se afianzó. Luego tomó catorce mujeres y engendró veintidós hijos y dieciséis hijas.

    22. El resto de los hechos de Ab as, su proceder y sus acciones, están escritos en el midrás del profeta Idó.