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sábado, agosto 17, 2024
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    Hebreos 4 - Reina Valera 1858 (Nuevo Testamento)

    1. TEMAMOS, pues, que alguna vez, dejando la promesa de la entrada en su reposo, alguno de nosotros parezca haberse apartado.

    2. Porque tambien á nosotros nos ha sido anunciado como á ellos: mas no les aprovechó el oir la palabra á los que la oyeron sin mezclar fé.

    3. Entramos empero en el reposo los que hemos creido, de la manera que dijo: Así que les juré en mi ira, no entrarán en mi reposo: aun acabadas las obras desde el principio del mundo.

    4. Porque en un cierto lugar dijo así del séptimo dia: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo dia.

    5. Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.

    6. Así que pues que resta que algunos han de entrar en él, y que aquellos á quienes primero fué anunciado, no entraron por causa de la incredulidad,

    7. determina otra vez un cierto dia, diciendo por David, tanto tiempo despues: Hoy, como está dicho: Si oyéreis Hoy su voz, no endurezcais vuestros corazones.

    8. Porque si Jesus les hubiera dado el reposo, no hablara despues de otro dia.

    9. Así que queda el sabatismo para el pueblo de Dios.

    10. Porque el que ha entrado en su reposo, tambien él ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.

    11. Procuremos, pues, de entrar en aquel reposo, que ninguno caiga en semejante ejemplo de incredulidad.

    12. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y mas penetrante que todo cuchillo de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas, y tuétanos; y que discierne los pensamientos, y las intenciones del corazon.

    13. Y no hay cosa criada que no sea manifiesta en su presencia: antes todas las cosas están desnudas y abiertas á sus ojos, del cual hablamos.

    Jesús el gran sumo sacerdote

    14. POR tanto teniendo un gran pontífice, que penetró los cielos, Jesus el Hijo de Dios, retengamos esta profesion.

    15. Que no tenemos pontífice que no se pueda resentir de nuestras flaquezas: mas tentado en todo segun nuestra semejanza, sacado el pecado.

    16. Lleguémonos, pues, confiadamente al trono de su gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para la ayuda oportuna.